Zaragoza, la Florencia española

La belleza de Zaragoza ha cautivado a multitud de personas a lo largo de los siglos. La Harta, la Ciudad Blanca, la Florencia española, la ciudad de las 100 torres... fueron algunas de las denominaciones de esta tierra de copiosas huertas y caudalosos ríos.

Zaragoza 1808
Zaragoza 1808

Zaragoza no deja indiferente a nadie por sus calles, sus emblemáticos edificios y sus nobles habitantes. Sin duda, un lugar privilegiado donde han llegado a confluir diversas culturas. Primero, los íberos (Salduie), después llegaron los romanos (Caesaraugusta), seguidos por la Cesaracosta de los visigodos. Los musulmanes, que llamaron a la ciudad Saracusta (Medina Albaida), la apodaron como Ciudad Blanca por el yeso de sus edificios. Alguna vez más cambió su nombre durante la reconquista cristiana, hasta conocerla como Zaragoza, que a pesar del tiempo es la misma en espíritu.

¿Por qué emperadores y reyes se han fijado en esta ciudad a lo largo de los siglos? Porque ha estado maravillosamente comunicada, ya que se encontraba en el centro de una serie de rutas comerciales y en una posición estratégica. Sus huertas eran abundantemente ricas, por lo que el crecimiento del comercio dio paso a la prosperidad económica y demográfica.

Zaragoza. Vista del Pilar y el Ebro 1806
Zaragoza. Vista del Pilar y el Ebro 1806.

Varios son los edificios que han llamado la atención de la ciudad, y aunque hoy en día no queda en pie todo lo que nos gustaría, Zaragoza llegó a tener cerca de 200 palacios; uno de los que más presumimos es el Palacio de la Aljafería.

A la lista de lugares indispensables de Zaragoza, añadimos el anfiteatro romano, la Basílica del Pilar, la Catedral de La Seo, La Lonja, Puerta del Carmen, o la magnífica y revolucionaria construcción del Canal Imperial. Este canal se comenzó a construir en el siglo XVIII, y fue llevado a su máximo provecho por Pignatelli. 

Por no hablar también de los edificios conservados en el Casco Antiguo; el segundo casco más grande de España. ¿Y el restaurante más longevo? Casa Lac, que abrió en 1825.

Esta ciudad está llena de datos maravillosos y enigmáticos. Por ejemplo, la primera película española se rodó en Zaragoza, grabando la salida de misa del Pilar el 11 de octubre de 1898, por Eduardo Jimeno Peromarta. Una novela publicada en 1805 por el escritor polaco Jan Potocki está ambientada en Zaragoza y es una referencia literaria del género gótico. Esta obra llegó a influir en grandes novelistas como Edgar Allan Poe y H.P.Lovecraft. Además, fue llevado a la gran pantalla. Se dice que al final del viaje de Don Quijote, iban a parar a Zaragoza, aunque finalmente no se confirmó así. Y numerosas son las historias que recogen milagros de la Virgen y los Santos a los zaragozanos.

Ciudad Inmortal nos transporta a la Zaragoza del siglo XIX , donde muchísimos son los personajes ilustres que han nacido, vivido o pasado por ella, como por ejemplo Luis del Corral y Arias, notable militar y político español, o el político Joaquín Pérez Arrieta. Antonio Gavín pasará a la historia como el primer cura heterodoxo aragonés y reconocido anti esclavista, por lo cual tuvo que huir a Londres.

 

Y como no podía ser de otra manera, Agustina de Aragón, reconocida en toda España por su valentía durante Los Sitios de Zaragoza. A todos ellos le dedicamos este post.

“Zaragoza, Zaragoza, no sabe lo que se pierde quien no te goza”.